sábado, 30 de junio de 2012

EL MEDICAMENTAZO: UN PASO MÁS PARA DESMANTELAR LA SANIDAD PÚBLICA







La propuesta del Gobierno para que el Sistema Nacional de Salud deje de financiar 426 medicamentos a partir del mes de agosto, parece una improvisación poco meditada, una disposición que obedece solo a criterios economicistas y que no muestra ningún interés por la promoción de la salud por mucho que intente simularlo. Nada apunta a que haya una metodología científica detrás de esta medida contra la que el colectivo médico (los únicos profesionales que están capacitados para diagnosticar una enfermedad y dictaminar que fármacos deben formar parte de su tratamiento) ha manifestado su descontento porque la Administración no haya contado con ellos, ignorándolos una vez más y tratándolos como unos operarios no cualificados que deben acatar órdenes sin protestar aunque sean los facultativos peor pagados de Europa.


Objetivo: desmantelar el Sistema Nacional de Salud

Si a la lista de medicamentos que dejarán de estar financiados añadimos los recortes que ya afectan a la sanidad y la desmotivación que extenúa la moral del personal sanitario, unos profesionales que velan por la salud de los ciudadanos mientras su poder adquisitivo cae en picado, no es descabellado preguntarse a quien beneficia un caldo de cultivo tan idóneo para que el Sistema Nacional de Salud (SNS) acabe siendo privatizado con la excusa de prevenir su desmoronamiento.


Improvisación y falta de rigor

Ya en el modo en que se ha confeccionado la lista de medicamentos, se percibe improvisación y una  falta de rigor. Si en un principio se había anunciado que serían 456 los medicamentos afectados, la cifra se redujo a 426 cuando los “expertos” se dieron cuenta de que varios de ellos no estaban financiados desde hacía varios años. Todo un ejemplo de desorganización en la aplicación una medida en la que solo importa ahorrar dinero y, tal vez a más largo plazo, debilitar los cimientos de la sanidad pública hasta que se desmorone el actual modelo. 


Medicamentos que “solo alivian síntomas”
El consejero de Sanidad de Castilla-La Mancha, José Ignacio Echániz, ha calificado la exclusión de los 426 fármacos  como “un paso muy importante” (como si se tratara de un descubrimiento científico) que no afectará a la salud de los ciudadanos (faltaría más) porque "son sustancias que solo alivian síntomas". 
Con todos mis respetos, señor Echániz, debe usted saber (entre otras cosas, porque es médico) que algunos síntomas como la "tos", la "diarrea" o la "acidez gástrica", es conveniente tratarlos, en algunas ocasiones, aunque solo sea sintomáticamente, para aportar cierto bienestar a quienes los sufren. Por ello, en vez de vender la nueva medida como “un paso muy importante”, debería decir bien claro que solo se busca que los ciudadanos paguen íntegramente unos medicamentos que hasta ahora financiaba el SNS. 


Reseñemos para conocimiento del lector que algunos de los medicamentos afectados por la nueva norma son los populares Codeisán, Flutox, Fortasec o Almax, unos fármacos que se seguirán utilizando y que, si bien son económicos, hay colectivos como los pensionistas de rentas bajas que no deberían pagar (o re-pagar) por ellos ni un céntimo de euro.

Automedicación y sus peligros
También le pediría a los responsables de esta medida que, antes de aplicarla, consideren que muchos pacientes, ante la expectativa de tener que pagar sus medicinas, tanto si van como si no van al médico, optarán por prescindir del facultativo y automedicarse cuando padezcan esos síntomas “menores” (como indebidamente los llamó Ana Mato) que a veces, no lo olvidemos, pueden enmascarar enfermedades   que pueden ser graves si pasan desapercibidas y no se diagnostican a tiempo.


Médicos sometidos a presión

Otra consecuencia no deseada de la aplicación de esta disposición será la presión que muchos pacientes ejercerán sobre sus médicos "obligándoles" a que les receten medicinas "que entren en el seguro" para sustituir a las que ahora quedan fuera de financiación.  


Como curiosidad reseñaré que, hace algunos años, cuando los antigripales quedaron fuera de la prescripción financiada, muchos pacientes que tenían un resfriado, salían de las consulta con varias recetas en la mano (un analgésico, un descongestionante nasal, un antitusivo y/o un antihistamínico, entonces aun financiados) en vez de hacerlo con los Frenadol o Couldina que de pronto tenían pagar si querían tomarlos. Ni que decir tiene que, además de incómoda, la solución de cambiar uno por varios resultó ser más cara que el ahorro pretendido.


Cambiar medicinas baratas por otras mas caras

Algo similar puede ocurrir a partir de ahora con la exclusión, de ciertos vasodilatadores utilizados para tratar el deterioro cognitivo que acompaña al envejecimiento. Es muy probable que cuando los ancianos se queden sin sus pastillas, o sus gotas, “para la circulación”, muchos “empeoren” por "efecto contra-placebo" y exijan a su facultativo que les recete “algo que entre en el seguro y que no tengamos que pagar”. Se ejercerá sin duda una presión psicológica que muchas veces obligará al médico a recetar un preparado, sin duda más moderno pero también mucho mas caro.


Excepciones no matizadas

Según declaraciones de la ministra de Sanidad en "ciertas situaciones", y para "ciertos pacientes", se seguirán financiando los medicamentos incluidos en el listado que pretenden imponer (textualmente dijo Ana Mato: “habrá excepciones para pacientes crónicos y otros casos fijados por los médicos”). Pero nada se dice de qué situaciones  ni en qué criterios decidirán que unos pacientes paguen y otros no por un mismo fármaco. Nada dijo tampoco la ministra qué estudios científico avalan la incongruencia de que un mismo fármaco pueda ser beneficioso "en ciertas situaciones y para ciertos pacientes" y al mismo tiempo de “dudosa utilidad terapéutica”.


Aclárese, señora Mato


Aclárese señora Mato, que esto no hay por donde cogerlo. La salud es un tema muy serio, sobre todo cuando hablamos de millones de personas que no pueden pagarse un seguro médico privado como el que tal vez usted tenga contratado. Considere que hablamos de unos ciudadanos a quienes un par de euros de gasto en la farmacia les supone mucho más que tomarse un café como algún político se ha atrevido a decir, por supuesto sonriendo como suelen hacer con tanta frecuencia e insolencia.








¿Por qué sonreirán tanto los políticos cada vez que dicen barbaridades o cuando dictan medidas que afectan las clases sociales más  desfavorecidas? ¿Qué será lo que les hace parecer tan felices en tiempos de adversidad? ¿Será, tal vez, porque ignoran lo que es tener problemas para llegar a final de mes?








¿Por qué sonreía Ana Mato cuando anunciaba el "medicamentazo"   y lo hacía exactamente  igual que hace tres años al asegurar que "conocía" la aparición en su garaje de un coche de lujo (un Jaguar) de su ex marido pero insistía en  que "no fue un regalo"?


¿Se rien ustedes de nosotros, o solo lo parece?


Colofón

Elaborar un listado de medicamentos, improvisado e impuesto por la necesidad de unos recortes presupuestarios, demuestra hasta donde les importa a los gobernantes la salud de sus conciudadanos, y pone de manifiesto la prisa que tienen los políticos por recaudar, como sea y a costa de lo que sea, todo el dinero posible y, por supuesto, sin autoaplicarse unos sacrificios en la misma medida que ellos los exigen.


Alberto Soler Montagud

martes, 26 de junio de 2012

HEY JUDE - Lo que siempre quisiste saber de la historia de una canción y nunca te atreviste a preguntar







La canción “Hey Jude”, salió a la venta como cara A del single de The Beatles HeyJude/Revolution. Si bien, en principio, la canción iba a ser  cara B del sencillo, finalmente, “Revolution” quedó relegada al otro lado de un disco que salió a la venta el ya lejano 30 de agosto de 1968. Inicialmente la grabación se hizo en sonido monoaural  (versión original de 1968) y dos años después se realizó un remake ya en estéreo (en 1970) que los puristas consideran de inferior calidad.

Aunque el tema fue escrito íntegramente por Paul McCartney, en los créditos aparece firmado por Lennon-McCartney como ha sucedido (también al revés, por supuesto) con tantas canciones grabadas por el grupo.

Estructura de la canción
Con una duración de más de siete minutos, “Hey Jude” fue la canción más larga de The Beatles en un momento en que el estándar impuesto por los productores no rebasaba los tres minutos para que se pudieran radiar las canciones enteras en los programas de moda, cuantas más veces mejor.








“Hey Jude” es una obra densa y condensada en poco más de siete minutos que comienza con un solo instrumento y evoluciona hasta finalizar, con la ayuda de una formación orquestal, con más de cuarenta. En “Hey Jude” hay dos partes muy bien definidas de las cuales, la primera, deja constancia de la madurez compositiva, el talento y la proclividad por la melodía de Paul McCartney. Cuando pasados tres minutos puede dar la impresión de que el intimista tema (equívocamente, “otra balada más de Paul”) ha dado bastante de si para concluir sin defraudar, irrumpe una sorpresiva segunda parte que se prolonga durante cuatro minutos gloriosos en un crescendo que le confiere carácter de himno a la composición y en el que participa una orquesta de treinta y seis músicos que aplaudieron y cantaron al final de la grabación contagiados por la magia y la fuerza de un insidioso estribillo (“na-na-na-nananana- nananana -Hey Jude…”) que los coros repiten hasta 19 veces y que permanece durante horas en la mente de quienes lo escuchan. De hecho, estoy convencido de que muchos lectores de esta crónica lo estarán tarareando mientras leen este párrafo. ¿Verdad que sí?
“Hey Jude” fue una canción que rompió moldes ya que a partir de ella comenzaron a grabarse temas más largos que rebasaron los coercitivos tres minutos que durante años limitaron a los compositores como un muro que restringía su creatividad.



Una canción dedica al hijo de Lennon

En contra de lo que muchos creyeron cuando salió a la venta el disco, Paul McCartney compuso “Hey Jude” pensando en Julian, el hijo de John Lennon y de Cynthia Powell, un muchacho que entonces tenía cinco años y por quien Paul sentía una especial ternura, y más durante la difícil etapa que atravesó mientras se divorciaron sus padres John y Cynthia.








Hasta veinte años después, Julian no supo nada de esta historia y cuando Paul se la contó, el muchacho admitió y cayó en la cuenta de que durante su infancia siempre se sintió mas próximo a McCartney que a su propio padre. En el libro de Steve Turner “The Stories Behind Every Beatles Song” (Las Historias Detrás de Cada una de las Canciones de Los Beatles), Julian dijo: “Paul y yo solíamos estar juntos bastante, mucho más de lo que papá y yo estábamos. Pareciera que hay muchas más fotografías de Paul y yo jugando, durante esa edad, que de papá y yo. Realmente yo nunca quise saber la verdad de cómo era papá y cómo él era conmigo”. Tras el divorcio de Lennon y Cynthia Powell, McCartney viajó a verla a ella y a Julian en varias ocasiones. Dijo entonces: "Hemos sido buenos amigos por millones de años y pienso que es demasiado que se consideren persona non  grata y sacarlos de mi vida".
Curiosamente Lennon siempre pensó que “Hey Jude” había sido dedicada a él y Yoko e interpretó que Paul le animaba en la letra diciéndole “sal y ve a por ella.”

Acerca del título del tema

Aunque inicialmente McCartney pensara en “Hey Jules” (por Julian) como título de la canción, terminó cambiándolo por “Hey Jude” por una cuestión puramente fonética (“pensé que sonaba mejor”). Hay quienes aseguran que el nombre “Jude” no surgió por casualidad sino que Paul pensó en él por el personaje “Jud” del musical “Oklahoma!” de Richard Rodgers y Oscar Hammerstein.




Paul McCartney dijo al respecto:

"Comenzé con la idea de que la canción sonara como:
'Julian, don't make it bad, take a sad song and make it better '
(Julian, no lo tomes a mal, toma una canción triste y haz que mejore)
Pero cambié las dos primeras notas ('Julian') por 'Hey Jude' porque pensé que sonaba mejor".
 “Pretendía decirle [a Julian] que tratara de lidiar con la terrible situación que atravesaba, pues sabía que no sería fácil para él. Siempre me han entristecido los niños en los divorcios. Tuve la idea de la canción en ese tiempo y decidí ir ahí.”

FICHA TÉCNICA
“Hey Jude”

. Compositor: Paul McCartney.
. Álbum: Single Hey Jude/Revolution (Parlphone/EMI, agosto de 1968).
. Grabado: entre el 29 de julio y el 1 de agosto de 1968, en los Abbey Road Studios y los Trident Studios, de Londres.
. Duración tema: 7.11
. Productor: George Martin.
. John: Voces, guitarra acústica.
. Paul: Voces, bajo, piano.
. George: Guitarra eléctrica, coros.
. Ringo: Batería, pandereta, coros.
. Músicos de estudio: 36 profesores.
Hey Jude

Hey Jude, don't make it bad
Take a sad song and make it better
Remember to let her into your heart
Then you can start, to make it better.

Hey Jude, don't be afraid
You were made to go out and get her
The minute you let her under your skin
Then you begin, to make it better.

And anytime you feel the pain
Hey Jude, refrain
Don't carry the world upon your shoulders
For well you know that it's a fool
Who plays it cool
By making his world a little colder.

Hey Jude, don't let me down
You have found her, now go and get her
Remember to let her into your heart
Then you can start to make it better.

So let it out and let it in
Hey Jude, begin
You're waiting for someone to perform with
And don't you know that it's just you
Hey Jude, you'll do
The movement you need is on your shoulder.

Hey Jude, don't make it bad
Take a sad song and make it better
Remember to let her under your skin
Then you'll begin to make it better...

Better, better, better, better, ohhh!!
Na na na na na na, na na na, Hey Jude...


Hey Jude 
(traducción al español)

Oye, Jude, no lo estropees
Toma una canción triste y mejórala
Recuerda que has de hacerle un sitio en tu corazón
Sólo así podrán irte mejor las cosas.

Oye, Jude, no tengas miedo
Naciste para hacerla tuya
En cuanto la metas en tu piel
Podrán empezar a irte mejor las cosas.

Y cada vez que sientas dolor
Oye, Jude, déjalo
No cargues con el mundo a tus espaldas
Porque sabes muy bien que es de idiotas actuar con frialdad
Haciendo tu mundo un poco más frío.

Oye, Jude, no me falles
Ahora que la has encontrado, hazla tuya
Recuerda, oye, Jude, que has de hacerle un sitio en tu corazón
Sólo así podrán irte mejor las cosas.

Así pues, déjala a su aire
Oye, Jude, empieza ya
Estás buscando a alguien con quien tocar
¿Y no sabes que eres precisamente tú? Oye, Jude, lo harás
El movimiento que necesitas está en tus hombros.

Oye, Jude, no lo estropees
Toma una canción triste y mejórala
Recuerda que has de meterla en tu piel
Sólo así podrán irte mejor las cosas...

Mejor, mejor, mejor, mejor!! Ohhh!!
Na na na na na na, na na na, Oye Jude...


viernes, 22 de junio de 2012

SERÍA ESTUPENDO QUE RAJOY PROMETIERA LLEVAR A ESPAÑA A LA RUINA


"Cualquier promesa de los populares lleva implícito su incumplimiento y/o la aplicación de medidas diametralmente opuestas a la intención de su ofrecimiento".




La etapa Rajoy será recordada como el periodo con más 
mentiras perpetradas por un partido y un gobierno 
en la historia reciente de España

Aunque parezca disparatado ansiar que Rajoy se comprometa a arruinar a España, es un deseo que cobra sentido en el último párrafo de este artículo dedicado a un singular estratega entre cuyas virtudes sobresalen sus tediosos silencios, unos exasperantes "tiempos lentos", perseverancia en la consecución de sus objetivos (tres intentos para llegar a la Moncloa) y habilidad para el escapismo en situaciones conflictivas en las que tendría que dar la cara. Mediocre, mentiroso e incumplidor de promesas electorales para algunos, hay quienes creen que tras la apariencia de un político pusilánime y gris, Mariano Rajoy esconde a un “hombre de estado” capaz de acabar con los estragos de la crisis propiciada por el abyecto gobierno de su antecesor Zapatero.




No nos mientas por favor, Mariano


La etapa Rajoy será recordada como el periodo con mas mentiras perpetradas por un partido político en la historia reciente de España, tanto desde la oposición como después de acceder al gobierno. Recordemos que, durante los años en que Zapatero fue  presidente, Mariano Rajoy y quienes con él constituían una desleal y cruel oposición, le criticaron por aplicar unas medidas que ellos, los populares, sabían que eran las únicas posibles de acometer en aquellos momentos y que, de hecho, han impuesto con más rigor apenas han accedido al poder que tanto ansiaban, tal vez como único objetivo de sus anhelos.



Control de RTVE


Durante los últimos siete años, en Ente Público RTVE ha sido el más profesional e independiente de la historia de nuestra radiotelevisión pública. Mientras esto sucedía, los populares, críticos por sistema con todo lo que no pueden controlar, atacaron a la radiotelevisión pública y propagaron unas mentiras que han quedado al descubierto y revelado sus verdaderas intenciones cuando, nada más llegar al gobierno, han suprimido de un plumazo el democrático sistema vigente para designar al director general de una RTVE que, a partir de ahora, dejará de ser plural en su nuevo Consejo y probablemente dará paso a unas emisoras y cadenas gubernamentales, tendenciosas y partidistas como Canal 9 y Tele Madrid.





Reforma laboral y abaratamiento del despido

Los populares machacaron a Zapatero hasta la saciedad cuando acometió una reforma laboral que resultó ser una “reforma light” si la comparamos con la que ellos han puesto en marcha.
Pero no fue esta la única mentira en materia laboral de los populares, también prometieron que no rebajarían el coste del despido: “El problema económico de España no se soluciona con el abaratamiento del despido (Cristóbal Montoro); “Los socialistas hicieron una reforma laboral que ha provocado más paro y ha abaratado el despido. Son maestros en decir una cosa y hacer la contraria (Mariano Rajoy).

Sin embargo, cuando apenas han comenzado a gobernar, el gobierno del PP ha arremetido contra los trabajadores aplicando la mayor rebaja en el coste del despido conocida hasta ahora.





Negociar con ETA

También el PP de la oposición se cebó con el gobierno socialista acusando de traidor y antipatriota a Zapatero por iniciar el llamado “proceso de paz” con ETA, sin querer recordar que, siendo presidente, José María Aznar puso en marcha un proceso similar en el que autorizó el diálogo con la banda terrorista (Si los terroristas deciden dejar las armas sabré ser generoso y comprensivo, si eso ayuda al final del terrorismo”; “Si no se producen los contactos es porque ETA no quiere. No hay ninguna otra razón”).
Pero, con la lógica del "donde dije digo...", apenas Rajoy se ha instalado en la Moncloa ha cambiado de chip conforme los terroristas han dado muestras de su rendición, dejando claro que el PP mintió cuando negó la posibilidad de una negociación futura.


No tocaremos las pensiones, educación y sanidad

Una nueva mentira de los populares queda al descubierto con los salvajes y criticados recortes aplicados por el PP tras la promesa electoral de Mariano Rajoy de no “meter la tijera a las pensiones, a la sanidad y la educación porque no quiero recortar los derechos de los ciudadanos”. .


Nunca subiremos los impuestos

Los populares censuraron la subida de impuestos que aplicó el gobierno de Zapatero en las postrimerías de su segunda legislatura y prometieron que ellos no habrían actuado así ni nunca lo harían. Como muestra, dos frases pronunciadas en la precampaña y campaña electoral de 2011: "Si gana Rubalcaba subirán los impuestos, si gana Rajoy bajarán los impuestos" (González Pons); "La subida de impuestos no se justifica y es profundamente insolidaria con las clases medias y trabajadoras españolas" (Mariano Rajoy).
Sin embargo, nada mas ganar las elecciones, el gobierno que preside Mariano Rajoy aplicó una subida de impuestos. Una nueva mentira al descubierto.


Sería estupendo que Rajoy prometiera llevar a España a la ruina

El PP mentía cuando estaba en la oposición  (“nunca haremos lo que hacen los socialistas”) y sigue mintiendo tras ganar las elecciones.




La prensa internacional se ha mofado de
las mentiras de Mariano Rajoy



Los engaños de nuestro gobierno han trascendido a la prensa internacional que se ha mofado de las mentiras de Rajoy y de su empecinamiento en negar el rescate de España y considerarlo un “préstamo sin condiciones”, una “buena noticia” y, sobre todo, un “éxito personal” en su negociación con Alemania y a Bruselas (“no se si debería decirlo pero… el que ha presionado he sido yo”, dijo Rajoy con un pié en la irrealidad y otro en el avión que le llevaría a un campo de fútbol polaco)



De lo expuesto se deduce que cualquier promesa que hagan los populares lleva implícito su incumplimiento y la aplicación de medidas diametralmente opuestas a la intención del ofrecimiento.



Ésta es la razón de que, en la cabecera de este artículo, haya considerado deseable que el presidente Rajoy hiciera la promesa de querer conducir a España a la ruina, y ya puestos, incluso al caos. Por prometer que no sea, pues habida cuenta de su político mentiroso y de que Rajoy siempre hace lo contrario de lo que promete, el resultado podría suponer la salvación económica del país. ¿A que ahora se entiende de otro modo el titular que encabeza el artículo?





Alberto Soler Montagud





HEY JUDE - 

Lo que siempre quisiste saber de la historia de una canción y nunca te atreviste a preguntar

viernes, 15 de junio de 2012

RAJOY, UN HOMBRE GRIS CON DISLEXIA PRESIDENCIAL






Prefiero al Mariano Rajoy dubitativo y pródigo en silencios, el huidizo que se esconde para ocultar sus mal disimulados miedos, el calmoso cachazudo proclive a la ineptitud que no el nuevo y presuntamente "duro" Mariano que “da la cara” (a la fuerza) y alardea de “presionar” a los líderes europeos mientras la prensa internacional le critica por vender el rescate de la banca española como una victoria y no como la confirmación de una situación de suma emergencia que se la ha ido de las manos.


El nuevo Mariano

Por mas que lo intento, no me acostumbro a este nuevo Rajoy a quien la mayoría absoluta le impele a ser descarado, altanero, incumplidor de promesas y alérgico a la verdad. El Rajoy que se comporta (a veces) como un chulo fingido y que aparenta fortaleza cuando atesora una inseguridad inherente a la mediocridad y la mansedumbre que aun lleva dentro.
¿Porqué, señor Rajoy, siendo como es un político gris y de talante desbravado, presume usted ahora de una fuerza que no posee? ¿A qué juega cuando dice (con muecas delatoras de que no cree en sus palabras): "A mi nadie me ha presionado, el que he presionado he sido yo”, si el señor Barroso, presidente de la Comisión Europea, certifica que fue él quien le convenció, a través de una llamada telefónica, para que usted pidiera ayuda?


Llamar a las cosas por su nombre

Me dio lástima la expresión de desconcierto de nuestro presidente de Gobierno cuando, en la última sesión de control del Congreso, la pizpireta diputada y portavoz de UPyD, Rosa Díez, le instó a que llamara a las cosas por su nombre y, como si fuera una maestra amonestando a un alumno torpón, le dijo: "A ver señor Rajoy, llame al rescate, rescate. Dígalo conmigo, res-ca-te". Luego, Díez le recordó a Rajoy cuando, no hace mucho, todos en el Congreso (ella y él incluidos) le exigían a Zapatero que llamara a "las cosas por su nombre" y se atreviera a pronunciar la palabra "crisis". Fue entonces cuando supe que Rosa Díez y yo coincidíamos, posiblemente por vez primera.


Dislexia presidencial

Habida cuenta de la singular dislexia que he detectado en los dos últimos presidentes de Gobierno, me satisfizo que la señora Díez coincidiera conmigo en la apreciación de tan evidente síntoma fonológico.

La “dislexia presidencial”, como yo la llamo, es un proceso inexistente en los tratados de medicina que podríamos definir como la dificultad para pronunciar ciertas palabras cuando un presidente de Gobierno se enfrenta a un problema que le angustia. Como bien dijo Rosa Díez, es un fenómeno que ya afectó al presidente Zapatero cuando le era imposible (durante mucho tiempo, por desgracia para todos) pronunciar la palabra “crisis”.

Mas tarde, como si de un mal contagioso se tratara, el síntoma ha reaparecido en su actual sucesor, Mariano Rajoy, y se manifiesta cada vez que le surge la necesidad de pronunciar el fonema “rescate”, una palabra que, al parecer, no existe para él.


Dos procesos distintos

Todo apunta a que el “síntoma crisis” y el “síntoma rescate” estén englobados en un mismo síndrome aunque sean dos manifestaciones distintas. Así, en la negación de la crisis del señor Zapatero se habría producido una infantil refutación de la realidad, típica de personalidades ilusas e idealistas proclives a desbordarse en situaciones límite, mientras que, el caso del señor Rajoy, la imposibilidad para decir que España ha sido rescatada pondría de manifiesto la cabezonería de ciertas personalidades desmañadas y especialmente propensas a la obcecación cuando carecen de argumentos y luces para defender sus tesis.


Sin talla de presidente

Ya como cierre de este observacional artículo quisiera resaltar que cualquier político que llega a una presidencia de gobierno (tanto en España como en cualquier otro país) experimenta por lo general una metamorfosis. Es así como a estrategas como Obama, Sarkozy, Kennedy, Adolfo Suárez, Felipe González y tantos otros, mas tarde o mas pronto se les puso “cara de presidentes”. Hasta los más tontos de remate como George W. Bush  consiguieron adquirir rasgos fisonómicos que les confirieron carisma institucional y presidencial.

Tal vez muchos se estarán preguntando por qué hago esta reflexión cuando voy por el penúltimo párrafo de este escrito. Les aclararé que no quiero concluirlo sin antes manifestar mi preocupación porque Mariano Rajoy, tras llevar más de medio año en la Moncloa,  aun no haya transmitido (al menos yo no se la he encontrado) “imagen de presidente”. Cada vez que lo contemplo y lo escucho con sus titubeos y divagaciones en las escasas comparecencias que se digna a ofrecernos, solo veo a un hombre gris, un segundón, un miembro de la oposición mas que a un presidente. Alguien que  ocupa provisionalmente un puesto a la espera de  un verdadero líder. Y en la coyuntura actual, esto es algo que me preocupa.

En fin, con mis sinceros deseos de que lleguemos a superar esta estafa a la que hemos convenido en llamar crisis, les deseo a todos lo mejor y, por encima de todo, muy buena suerte.



Alberto Soler Montagud